miércoles, 17 de enero de 2018

Plaza de Santo Domingo León

Plaza de Santo Domingo

La Plaza de Santo Domingo
 Es la plaza más importante de la capital leonesa, situándose en el centro de la ciudad. Abierta tras la construcción del ensanche en el año 1904, alrededor de su eje principal, la calle Ordoño II. El ensanche tuvo un desarrollo lento, donde la ciudad empezó a ocupar Ordoño II, siguiendo con la construcción de edificios alrededor de ésta. La escasa demanda y la falta de servicios públicos retrasaron el desarrollo total mientras la ciudad se expandía en el extrarradio con nuevos barrios obreros, el nexo entre el casco histórico y el ensanche está unida a la plaza de la Catedral a través de la calle ancha, a la Plaza de Guzmán el Bueno a través de Ordoño II y a la Plaza de la Inmaculada a través de la gran vía de San MarcosEs una de las Plazas más concurridas de la ciudad y una de las más emblemáticas, adornada por una fuente de varios chorros y rodeada de varios edificios emblemáticos de propiedad privada y pública, entre los que se encuentran el Museo de León​ y la Iglesia de San marcelo. La plaza es una de las más concurridas de la ciudad al encontrarse en la transición entre el ensanche, donde se localizan la mayor parte de oficinas, centros de trabajo y tiendas de la ciudad y el casco histórico, principal centro turístico de León. Confluyen en la plaza 7 vías, dos de ellas peatonalizadas, Calle Ancha y Pilotos Regueral, tres con sentido de entrada a la plaza, Ordoño II, Ramón y Cajal y la avenida de la Independencia, y finalmente tres con sentido de salida de la plaza, gran Vía de San Marcosavenida Padre Isla y la avenida de Independencia, que es de doble sentido. Bajo el subsuelo de la plaza se encuentra la entrada al aparcamiento subterráneo de San marcelo, primer aparcamiento subterráneo construido en la ciudad.​ En ella también se encuentra el intercambiador de autobuses de la ciudad, donde confluyen la práctica totalidad líneas de los autobuses de León.

La Plaza de Santo Domingo, sin Plaza, con el tendido eléctrico sobre las cabezas de los viandantes y el edifício de Pallarés al fondo, todavía en construcción, imagen del año 1920.

La Plaza de Santo Domingo, con su trazado rectangular, en los años 50

El edificio Roldán, en la Plaza de Santo Domingo, haciendo esquina con la avenida Independencia

En torno a la Plaza, se alzan varios de los inmuebles más emblemáticos de la ciudad, entre los que destacan la Iglesia de San Marcelo y el Museo de León, también conocido como Casa Pallarés, llamada así por el nombre del comerciante que la construyó a principios del Siglo XX.

Iglesia de San Marcelo

Iglesia de San Marcelo
La Iglesia Parroquial de San Marcelo de Tánger, Patrón de León, está situada entre la Plaza a la que da nombre, conocida popularmente como Plaza de las Palomas y la Plaza de Santo Domingo, en pleno centro de la Capital. Contrasta por su sobriedad Palladiana, con otros edificios singulares de León, que comparten su espacio visual. El edificio Pallarés, Casa Botines, el Consistorio viejo y Palacio de los Guzmanes. La Iglesia de San Marcelo, es Sede de la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz y de la Hermandad de Santa Marta y de la Sagrada Cena. La Parroquia de San Marcelo, es posiblemente uno de los edificios más antiguos de culto de la ciudad de León. Fundada en el año 850, por el Rey Ramiro I, sobre una capilla preexistente edificada en el lugar que la leyenda marca como sitio en el que el centurión Marcelo hizo confesión pública de su fe, se supone destruida por Almanzor, año 995, y reconstruida varias veces. Donada a la Catedral por el Rey Sancho el Gordo, es el Obispo Don Pedro quien acomete la primera reforma en el año 1096. A finales del Siglo XII, es Monasterio Agustino, donde se formó el joven Santo Martino, y hospital de peregrinos, uniéndose a los vecinos hospitales de San Lázaro y San Antonio Abad, del cual tomó el nombre. Es en tanto hospital y hospedería de peregrinos, la primera de que hay noticia en León. En el año 1254, alcanza el estatus de Parroquia Secular, regida por un canónigo catedralicio con el título de Abad de San Marcelo hasta el año 1737, año en el que los regidores pasan a denominarse, Provisor de San Marelo. El azaroso traslado de los restos del martir desde Tánger a León, donde fueron fervorosamente recibidos por el Rey Fernando el Católico en el año 1493, y depositados en la capilla existente, junto con la caída de la torre en el año 1559, reconstruida en ladrillo, sobre la base de la antigua torre y coronada por una veleta del cerrajero Pedro Flamenco en el año 1557, la definitiva reforma que llevarán a cabo los maestros Juan del Ribero y Baltasar Gutiérrez entre los años 1588 y 1628.


 El proceso de reconstrucción del templo significó un gasto extraordinario en el que se vieron implicados, morosamente, todos los estamentos ciudadanos, clericales y nobiliarios de la ciudad, produciéndose pleitos entre los diversos directores de obra y entre estos y las instituciones. El litigado autor de, La Pícara Justina llega a decir.
"que es obra que ha tiempo se ha comenzado a hacer de por amor de dios. Y por que tan buen amor no se acabara, no se acaba la obra"
Durante los Siglos XIX y XX, fue objeto de obras menores que le dan su actual aspecto, demoliendose, en el año 1919, el hospital de San Antonio Abad, con el que comunicaba, para abrir paso a la calle Legio VII y reformándose el altar para adaptarlo a la nueva liturgia. Arquitectónicamente es un edificio de planta basilical de piedra de sillería, sencillo y de reducidas dimensiones, de planta cuadrangular, con tres naves, pilastras toscanas, capillas laterales y diversos tipos de bóvedas. Alberga en su interior valiosas piezas ornamentales y tallas de gran valor artístico y devocional, entre las que cabe citar
- Retablo mayor, de estilo churrigueresco, realizado entre los años 1722 y 1738, en el que están representados San Marcelo, su mujer Santa Nonia con una niña, y sus doce hijos Santos, seis en cada lateral, siendo algunas de las figuras obra del escultor leonés Santiago Velasco.
- El Cristo de los Balderas, que preside la capilla de su mismo nombre, obra de Gregorio Fernández, policromada por Diego Díaz. Una copia de este crucificado procesiona el Miércoles Santo y el Viernes Santo con la Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz, de la que es imagen titular.



-Imagen de San Marcelo, representado con armadura medieval, que no romana. Preside el retablo mayor. Obra de Gregorio Fernández y policromada por Diego Díaz.
- Imagen de la Inmaculada, sita en la Capilla de los Villafañe, no se le puede atribuir con certeza a Gregorio Fernández.
- Arqueta relicario de Plata labrada, obra de Hernando de Argüello, fechada en el año 1627, que a su vez contiene otra arqueta de madera con engastes de aguamarinas y escudos de castillos y leones realizados en plata y embellecidos con esmaltes. Este segundo contenedor guarda las reliquias del Santo. Esta pieza doble está ubicada bajo el altar mayor de la iglesia.
-Arqueta de Plata que contiene las reliquias del monje benedictino y mártir San Ramiro, obra del platero leonés Hernando de Argüello.
- Cuatro candelabros del Siglo XVI, que estuvieron en el Concilio de Trento
- Imagen de Santa Marta, obra de Víctor de los Ríos, realizada en el año 1947. Procesiona el día del Corpus y es la imagen titular de la Hermandad de Santa Marta y de la Sagrada Cena.
Piezas Notables Originales de la Iglesia de San Marcelo
Actualmente exhibidas bien en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, bien en el Museo de León. España jineta nazarí que portaba, originalmente, la talla de San Marcelo de Gregorio Fernández. Donada en el año 1868, a José Amador de los Ríos. Retablo de San Marcelo, data de principios del Siglo XIV, es un relieve sobre madera policromada de autor anónimo, de composición triangular. Una de las piezas más notables de la imaginería del gótico temprano español.
Tradiciones
Fue tradición desde la creación del ayuntamiento de León hasta finales del Siglo XIX, que el concejo municipal, con el corregidor al frente, recibieron la ceniza y la bendición del rector del templo, los Miércoles de Ceniza. Durante las fiestas de San Froilán, el alcalde encabezando a la corporación municipal, hace entrega ceremonialmente de dos hachas al párroco de San Marcelo. Así mismo durante estos días salían de San Marcelo y otras parroquias de la ciudad hasta la catedral, las Cantaderas, conmemorando el fin del legendario tributo de las Cien Doncellas

Edificio Pallarés

Edificio Pallarés, Museo de León
El Museo de León, ubicado en la Plaza de Santo Domingo de la ciudad de León, es el Museo más antiguo de la provincia y está dedicado a narrar la historia de la misma a través de la Arqueología, el Arte y la Etnografía. Inaugurado en el año 1869, aunque fundado a partir de la actividad de la Comisión Provincial de Monumentos de León en el contexto de la Desamortización decimonónica, desde el año 2007, se encuentra en el conocido como Edificio Pallarés, en el centro de la Ciudad. Asimismo, cuenta con dos anexos, la Villa romana de Navatejera, en la localidad de Navatejera, en el vecino municipio de Villaquilambre, y el antiguo Convento de San Marcos León, que es la sede histórica del Museo.
Historia del Museo
Fundado a partir de la desamortización decimonónica y del origen de la arqueología local, abrió al público en el año 1869, en su primera sede, el Convento de San Marcos y desde entonces, como único Museo de titularidad estatal en León, custodia, incrementa, investiga y difunde el patrimonio cultural en manos públicas. En el año 1987, su gestión, como la de los demás Museos provinciales de la Comunidad, fue transferida a la Junta de Castilla y León.
Una de sus principales funciones es ofrecer una completa panorámica de la historia, la cultura y el patrimonio de su territorio de referencia, la provincia de León a través de los bienes de dominio público procurados en el terreno de la arqueología, la historia del arte, la etnografía y cualquier tipo de creación cultural e histórica. Desde el año 2007, el Museo posee dos instalaciones en la ciudad de León, su sede en el edificio Pallarés, y su anexo monumental o sede histórica, en el conventual de San Marcos. Por otra parte, dispone de un anexo arqueológico, la Villa Romana de Navatejera, en el municipio de Villaquilambre, visitable a escasos kilómetros del centro de la ciudad.
Colecciones del Museo
La exposición permanente del Museo ofrece un itinerario por la historia del territorio provincial a través de algunas de sus realizaciones culturales más significativas y cualificadas. Está articulada en siete áreas de conocimiento en las que el desarrollo cronológico permite ofrecer otras reflexiones paralelas y recorridos alternativos.
Hendedor procedente de El Bierzo.

Prehistoria
La Prehistoria, se inicia con los primeros vestigios de la actividad humana, herramientas de piedra del Paleolítico y el Neolítico, que alcanza su apogeo con la excelente muestra de utillaje metálico de la Edad del Bronce, cuyo armamento se representa en el ídolo de Tabuyo del Monte. Los utensilios de la Primera y Segunda Edad del Hierro sitúan ante las condiciones de vida de sociedades cada vez más complejas y adaptadas al medio, que en los momentos previos a la conquista romana diferenció a los pueblos vinculados a la meseta celtíbera respecto a los relacionados con la cultura castreña noroccidental. Todos ellos fueron portadores de un rico y suntuoso bagaje material que atrajo a los dominadores latinos.
El Cristo de Carrizo

Edad Antigua
Sometido el territorio, la romanización inicia un proceso sin retorno que evidencian antiguas ciudades ahora romanizadas como Lancia, recintos militares como Legio (León), urbes ex novo como la propia capital administrativa Asturica Augusta (Astorga) o explotaciones mineras como Las Médulas, que han dejado muestras de un dominio espacial tan estratégico como importante para la economía del Imperio. El final del mundo antiguo, a partir del Siglo III, supuso una lenta y decisiva transformación en la que nuevos cultos, el cristianismo, nuevas formas de explotación, como las villae Navatejera o Quintana del Marco entre otras, gentes periféricas, como los vadinienses, o nuevos pueblos, como los visigodos, protagonizaron cambios de mentalidades y de relaciones de dependencia personal.
Edad Media
Durante la Edad Media, se asiste al desarrollo de una fase cultural característicamente hispana cuyo centro puede muy bien situarse en León, el mozárabe. De Palat del Rey, San Miguel de Escalada o Santiago de Peñalba, cuenta el museo con destacados vestigios, en particular la cruz votiva de esta iglesia berciana. La implantación del románico, al calor del Camino de Santiago, tiene en León un foco fundamental como capital del más pujante reino cristiano peninsular de la época, el Cristo de Carrizo es un buen ejemplo. Durante el gótico, la construcción de la catedral animó la actividad artística, retablos, marfiles o tablas flamencas son citas de este momento, mientras otros encargos se decantaron por el arte mudéjar, en decoraciones de interiores y mobiliario de lujo.
Edades Moderna y Contemporánea
Durante la Edad Moderna, en la primera mitad del Siglo XVI, la reedificación de San Marcos trajo a León artistas de gran importancia, entre los que destaca Juan de Juni, que tiene en el Museo algunas de sus realizaciones. Las obras de épocas posteriores, en las que León pierde el protagonismo de antaño, provienen en general de conventos desamortizados, señalándose entre ellas algunos conjuntos pictóricos y magníficas tallas como la de san Francisco, de Luis Salvador Carmona, ya en el Siglo XVIII. El itinerario del museo continúa por la Edad Contemporánea, los dos últimos Siglos, en los que destaca su rico patrimonio etnográfico y la configuración de un concepto determinante para nuestro modo de entender la cultura, el de Patrimonio histórico. Finalmente, en un espacio independiente, se ofrece una panorámica sobre la ciudad de León, que incluye uno de los miradores más completos que existen sobre su perfil urbano histórico.